Comunicar el -por qué-, es el mejor marketing de los bio-emprendedores.

Comunicar el -por qué-, es el mejor marketing de los bio-emprendedores.

Muchas veces, cuando nos presentan proyectos, nos damos cuenta como cambia la energía de la reunión, cuando el fundador es capaz de vincular los objetivos de su empresa con sus valores.

 

Todos ponen más atención y se conectan con el sentido que está detrás de ese emprendimiento. Sin embargo, esa magia generalmente se pierde cuando el mensaje se enreda producto de una narrativa mal desarrollada.

 

Siguiendo con el éxito que tuvo la nota anterior, me gustaría reforzar un par de puntos y compartir una historia.

 

Muchas veces se habla de comunicación estratégica y se entiende como la disciplina que utilizan las grandes corporaciones o el sustento teórico detrás del crecimiento de marcas conocidas.

 

Los principios de comunicación estratégica aplican a todo el mundo y en todas nuestras instancias de comunicación. Escribir es marketing, hablar es marketing, salir frente a una pantalla es marketing.

 

La diferencia está en que uno lo hace mejor cuando es capaz de darse cuenta de cuáles son los temas principales que se necesitan difundir y cuál es la audiencia a la que se los queremos contar.

 

Con eso identificado, hay que concentrarse en que nuestros mensajes sean claros, breves, auténticos, coherentes y con propósito. No sólo hay que contar el qué sino que también el por qué.

 

Se podría pensar que la diferencia entre la teoría y la práctica es pequeña, pero cuando uno lleva a la práctica los principios de una comunicación efectiva y estratégica se da cuenta que la diferencia es abismante.

 

Una vez nos pasó que estábamos anunciando una noticia realmente potente para una de las compañías en las que habíamos invertido. Era una junta donde 100% de los accionistas estaban presentes, muchos de ellos en persona y otros a través de teleconferencia desde distintos lugares del mundo.

 

Corríamos el riesgo de que la reunión se convirtiera en un eterno ir y venir de preguntas y respuestas. Sin embargo, conectamos emocionalmente con todos al abrir la sesión con el fundador junto a su padre, explicando el por qué detrás de todo el sacrificio y esfuerzo que habían puesto por llegar a este momento.

 

En ese momento se sumaron a la llamada unos asesores norteamericanos que compartieron un completo análisis del valor que veían en tomar esta decisión en la empresa.

 

La reunión salió sin problemas. Fue larga, se discutieron todos los puntos necesarios, pero lo más bello se dio al terminar la sesión. Una parte importante de los accionistas que estábamos en la sala nos fuimos a cenar y pasamos una entretenida noche conversando sobre la compañía y las cosas que nos unían a ella.

 

Nunca más se me ha ocurrido que después de una junta de accionistas, que son instancias más bien formales, aburridas y áridas, varios de los accionistas termináramos pasando una entretenida velada de camaradería y amistad.

 

Eso es comunicación estratégica, esa es la herramienta secreta que tienen los Bioemprendedores para llevar sus proyectos adelante, ¡úsenla a conciencia!

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