Construir un Directorio es desafiante, pero hacerlo bien es fundamental

Construir un Directorio es desafiante, pero hacerlo bien es fundamental

El Directorio de las Empresas está compuesto por un número determinado de miembros debidamente seleccionados. Y como hemos mencionado previamente, su principal misión es tomar decisiones que le agreguen valor a la compañía y a sus accionistas.

 

Algunas de estas decisiones, abarcan temas como contrataciones y despidos de personal clave, transacciones importantes o levantar capital.

 

Por lo general, los inversionistas profesionales invierten con la condición de tomar un asiento en el Directorio. Normalmente, es así como se van sumando Directores de manera progresiva.

 

La conformación del Directorio varía dependiendo de la etapa de desarrollo en la que la compañía se encuentre. Casi siempre, las empresas en etapas tempranas organizan sus Directorios de manera reactiva. Cuando ya están más consolidadas, invitan a participar a individuos que aporten algo en particular al resto de los miembros.

 

En definitiva, mientras más proactivo sea el diseño del Directorio, mayor impacto tendrá en el desempeño de la empresa.

 

El Directorio debe velar por los intereses de todos los accionistas, desde una posición que represente el bien del colectivo. En esencia, debería estar conformado por personas con gran inteligencia emocional e integridad desde el principio, pues así se podrán satisfacer las necesidades de la empresa a largo plazo.

 

¿Conocen a algún Director de Empresas que los haya deslumbrado?

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